No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes
Como dice el refranero popular, no nos damos cuenta de que estamos perdiendo hasta que ya no hay marcha atrás. Igual que es imposible ver el bosque cuando se está dentro. Sin embargo, si estos dos refranes siguen de la mano, ya no habrá bosques donde perdernos. Quedará sólo un desierto donde nos preguntaremos en qué momento debimos dar marcha atras y empezar a cuidar nuestro entorno.
Quizas, espero que no, pero quizás ya estemos en ese desierto. Como ocurre con los arboles del refran, puede que la arena no nos deje ver la realidad.
El informe “Situación de los bosques del mundo 2007” publicado por la Organización Mundial para la Agricultura y la Alimentación (FAO) cifra en 13 millones de hectáreas la pérdida anual de bosques en el mundo. Como si cada año desapareciera del mapa un país del tamaño de Nicaragua.
Lejos de lo que se pueda pensar, la desaparición de los bosques no afecta sólo a los animales y plantas que los habitan. Además de su inconcebible valor ecológico y cultural, los bosques suponen un importante medio de vida y soporte para el equilibrio medioambiental. Sólo en los bosques primarios (aquellos que no han sido alterados por la producción industrial) habitan 150 millones de personas, en su mayoría pueblos indígenas. Además, la tala descontrolada produce el 18% de las emisiones de dióxido de carbono por lo que es una de las principales causas del cambio climático. Y es que, como plantea el informe de la FAO, los beneficios de los bosques están infravalorados tanto por el mercado como por la sociedad.
La infravaloración de los bosques en el mercado facilita la tala descontrolada. Los ciudadanos deben exigir a sus gobiernos y a las empresas que garanticen la sostenibilidad de la madera que emplean. En este sentido, Naciones Unidas afirma que la situación está mejorando. Cada vez son más las campañas y medidas (como la certificación FSC o la campaña Madera justa) que inciden en la importancia de regular y controlar la industria maderera. Por ejemplo, Greenpeace ha realizado varias protestas en Madrid y otras ciudades. En abril publicó la Guía de la Buena Madera, donde analiza el riesgo de las 33 especies más consumidas en el mercado español y da especies alternativas para no colaborar con la tala ilegal y la deforestación
Gobiernos como el Chino están haciendo fuertes inversiones en la recuperación y conservación de los bosques y existen acciones como el recientemente creado ‘Fondo para para reducir las emisiones mediante la protección de los bosques’ (FCPF en inglés) con las que la comunidad internacional intenta promover la conservación de los bosques y luchar contra el Cambio Climático. Sin embargo, organizaciones ecologistas avisan de que el verdadero desafío no reside en la cantidad de dinero que se destina a la conservación de los bosques, sino en la forma de utilizarlo. Si estas medidas no se desarrollan correcta y transparentemente pueden convertir la recuperación de los bosques en un negocio.
Políticas para la prevención de la deforestación
En España, los últimos datos indican que en 2006 el Gobierno destinó el 3,53% (unos 1.246 millones) de la inversión nacional a la protección y conservación de los bosques. La superficie forestal ocupa el 54.7% del territorio nacional y cuenta con una gran diversidad de ecosistemas, alguno de ellos únicos.
Alrededor del mundo, estos son los datos más significativos (extraidos del mencionado informe de FAO)
- Africa: Ha perdido el 9% de su superficie forestal desde 1992. La desforestación es especialmene graves en países con conflictos. En los últimos años se han tomado medidas legislativas para la conservación de los bosques y se han reordenado 3.5 millones de hectareas.
- Asia y el Pacífico La superficie forestal aumentó entre 2000 y 2005 por la fuerte inversión China. Sin embargo, los datos indican un aumento de tala ilegal auspiciado por la demanda internacional. Según Greempeace, la exportación de la UE aumentó en un 900%
- Europa: en la mayoría de países la suoperficie forestal está aumentando. Sin embargo el índice de empleo dedicado a los bosques sigue disminuyendo y cada vez ocupa un porcentaje más pequeño en la economía
- America Latina y el Caribe- La región ha perdido masa forestal a un ritmo medio del 0,5 % anual, lo que supone un retroceso frente a la tasa de pérdida de los años 90.(0.46%)
- America del Norte (Mexico, y Canadá EEUU) 17% de la superficie forestal mundial
Biocombustibles y deforestación
La promesa de la UE de que el 10% de los carburantes empleados en 2020 proceda de biocombustibles ha levantado un intenso debate entre defensores y detractores de esta forma de energía. Frente a quienes defienden que se trata de una energía limpia y renovable que puede dar trabajo a cientos de personas en los países más pobres, se situan los que alertan de los riesgos de la producción descontralada de biocombustibles.
Uno de los principales problemas a los que se enfrenta la consolidación de este tipo de energía es la pérdida de espacios forestales o de cultivos destinados a la alimentación por la producción de biocombustibles con la consiguiente deforestación y carestía de los alimentos. Se estima que hasta 2003 Indonesia y Malasia han perdido 4 millones de hectáreas de selva por las plantaciones de palma.
Sin embargo, los biocombustibles no pueden cargar con todo el peso de la deforestación. En declaraciones recientes, la canciller alemana Angela Merkel declaraba que las políticas agrarias también deben asumir su responsabilidad sobre este asunto. En el mismo sentido, la asociación de productores de energía renovables de España (APPA) ha criticado lo que ellos consideran una campaña de desprestigio hacia los biocarburantes. La APPA recuerda que la reciente normativa europea exije que todos los biocarburantes cumplan los requisitos de sostenibilidad medioambiental y social, como reducir al menos un 35% las emisiones de gases de efecto invernadero respecto al petróleo. Además, reclamaron que las industrias petrolíferas, alimentarias y madereras se sometan a una legislación equivalente.
Medidas como esta no bastan para proteger nuestros bosques si se aplican sobre chivos expiatorios, agentes visibles de la sociedad que bastan para acallar las protestas sin solucionar nada. La gestión sostenible de los recursos no es posible si no se aplica en todas las esferas de forma responsable y transparente.